sábado, 1 de noviembre de 2008

Lectura para la crisis: Fundación

Siempre me resultan curiosas esas casualidades que se producen cuando lees un libro o ves una película y crees que se adapta a algo del presente. Asimov la verdad es que resulta ser una continua sensación de déjà vu: un hombre de nuestro pasado que escribía sobre nuestro (aún muy lejano) futuro, y al que siempre se puede acudir para tratar de nuestro presente.

"Los Psicohistoriadores", Primera parte del libro "Fundación" (1951), que es, a su vez, el primer volumen escrito de la "trilogía de las Fundaciones" o "El Ciclo de Trántor". Todo se podría más o menos aplicar a la situación que se observa ahora sobre el imperio americano, una crisis que según parece se veía venir hace tiempo pero no se hizo nada por evitarla, y que pese a estar ahí, nos muestra a unos EEUU que siguen siendo poderosos (al menos en apariencia). Es en concreto una conversación que mantienen en el libro Seldon, científico que ha previsto matemáticamente el fin del Imperio, y un abogado del gobierno que intenta acusarle de mentiroso y traidor:



SELDON
La explicación es muy sencilla. La próxima destrucción de Trántor no es un suceso aislado del esquema del desarrollo humano. Será el punto culminante de un intrincado drama que empezó hace siglos y acelera continuamente su velocidad. Me refiero, caballeros, a la continua decadencia del imperio galáctico.

(...)

ABOGADO
¿Se da cuenta, doctor Seldon, de que está hablando de un imperio que existe desde hace doce mil años, a pesar de todas las vicisitudes de las generaciones, y que está respaldado por los buenos deseos y el amor de mil billones de seres humanos?
(...)
¿Y [aún así] predice su ruina?

SELDON
Es una predicción hecha por las matemáticas. No ningún juicio moral. Personalmente, lamento la perspectiva. Aunque se admitiera que el imperio no es conveniente (cosa que yo no hago), el estado de anarquía posterior a su caída sería aún peor. Es ese estado de anarquía lo mi proyecto pretende combatir. Sin embargo, la caída del imperio, caballeros, es algo monumental y no puede combatirse fácilmente. Está dictada por una burocracia en aumento, una recesión de la iniciativa, una congelación de castas, un estancamiento de la curiosidad… y muchos factores más. Como ya he dicho, hace siglos que se está formando algo demasiado grandioso para detenerlo.

ABOGADO
¿No es algo evidente para todo el mundo que el imperio es tan fuerte como siempre?

SELDON
La apariencia de fuerza no es más que una ilusión. Parece tener que durar siempre. No obstante, señor abogado, el tronco de árbol podrido, hasta el mismo momento en que la tormenta lo parte en dos, tiene toda la apariencia de sólido que ha tenido siempre. Ahora la tormenta se cierne sobre las ramas del imperio. Escuche con los oídos de la psicohistoria, y oirá el crujido.

ABOGADO
(Con inseguridad)
No estamos aquí, doctor Seldon, para escu…

SELDON
(Firmemente)
El imperio desaparecerá y con él todos los valores positivos. Los conocimientos acumulados decaerán y el orden que ha impuesto se desvanecerá. Las guerras interestelares serán interminables; el comercio interestelar caerá; la población disminuirá; los mundos perderán el contacto con el núcleo de la Galaxia. Esto es lo que sucederá.

(...)

sábado, 25 de octubre de 2008

Gazapo en póster Seminci 2008

El cartel está bien, es sencillo, y aunque no demasiado original, me gusta (se pude ver completo aquí). Pero tiene un fallo, quién sabe si por desconocimiento o simplemente porque en la estructura gráfica queda mejor así y el diseñador, Rafael Sañudo (según nortecastilla.es, donde hablan brevemente del cartel) prefirió olvidarse de la veracidad. Pero sea cual sea el motivo, no deja de ser un error, aunque si ha sido por el bien estético del conjunto sería un error admisible:

Seminci '08 y Javier Angulo
Junto al cartel, el director de la Semana Internacional
de Cine de Valladolid (Seminci), Javier Angulo.


En efecto, la luz no atraviesa el iris como se ve en el cartel, sino que atraviesa únicamente la zona de la pupila:

Eye and Light

Cartel visto en blogdecine.com

miércoles, 22 de octubre de 2008

El valor de los símbolos, ¿mensajes contradictorios?

Os imagináis a alguien con una cruz gamada de colgante y que os diga: "No, si yo a mí el régimen nazi lo odio, pero es que la cruz es muy bonita".

O quizás os imaginéis mejor a un comunista con las gaviotas en un parche de su cazadora: "Qué culpa tengo yo, es mi animal preferido y como yo me llamo Pepe... vale, les dio por usarlo de logo a los politicuchos esos sí, pero el diseño es guapo..."

A un ateo convencido y expresivo sobre el tema, con un tatuaje de la Virgen o de Jesucristo crucificado: "El catolicismo es una mierda, pero mira que trazos más guapos tiene el tatuaje y qué texturas...".


No, ¿verdad? Pues entonces, ¿por qué no paro de ver chicas con el logotipo de Playboy en colgantes, carpetas, anillos, relojes, dibujados en la ropa, pulseras, pendientes o incluso tatuado? (aquí un montón de ejemplos de Ebay, donde salen más objetos para mujeres al poner Playboy que productos destinados al hombre y el erotismo, lo cual ya dice mucho de la demanda).

Es posible que haya un gran porcentaje que no entre en lo que voy a decir, que estén a favor o sientan indiferencia hacia las publicaciones eróticas (consuman o no, participen o no), en cuyo caso no hay problema alguno. A mí lo que me extraña es que también conozco bastantes casos de chicas que están en contra de ese tipo de publicaciones, pero como les gusta el conejito y sus productos tienen esos colores tan pastel, pues lo llevan igual. Les preguntas por el tema de las chicas que salen desnudas en las revistas y les parece que es utilizar a la mujer y denigrarla, que "los hombres sois unos guarros" o incluso que esas son unas putas (pero recordemos que en Playboy sólo aparecen desnudos, nada de sexo en ninguna forma). Y ellas en cambio nada, pagando por llevar publicidad y haciendo apología de algo que aborrecen. ¿No es tan contradictorio como el caso de la cruz gamada, el logo del PP o el tatuaje de la Virgen?



(Todas las imágenes son ampliables)

No me importaría vivir en un mundo ideal en el que se pudieran llevar cualquier símbolo por el simple atractivo del mismo (ojalá una simple cruz con aspas no trajera tantas imágenes y situaciones desagradables a la mente), pero no es el caso. Es cierto que hay cosas que pueden ser símbolos relativos y es discriminante usarlo como representativo de la ideología de otra persona (como llevar la cabeza rapada y ser un skinhead). Yo no me refiero a esos, sino a logotipos que pertenecen a marcas registradas o que son símbolos inmediatamente reconocibles a causa de ideologías históricas, y en ambos casos la relación que se tiene con el símbolo no es de indiferencia siquiera, sino de rechazo. Pero aún así, llevas su logo bien visible.

Yo es algo que no he visto nunca o al menos no tan frecuentemente con otros símbolos salvo con este. Y sinceramente, me parece que estar en contra del trato como objeto sexual de la mujer por los medios de comunicación, y en cambio llevar el máximo exponente y la primera gran empresa que se dedicó a utilizarlo en sus publicaciones, es una triste contradicción para el que la lleva.

No obstante, dice muchísimo del equipo creativo tras el logotipo y todo el marketing posterior, consiguiendo dinero del sector que menos interesado debería estar en el producto, al dotarlo de un glamour y situándolo en sus más característicos objetos de consumo. Y no se puede negar que el dibujo del conejo es instantáneamente reconocible.

Supongo que la única explicación que se me ocurre es que sea más un símbolo de "mujer exageradamente atractiva", por lo que quizás todas las que lo llevan quisieran ser tan guapas como las conejitas o las playmates, y lo tienen más como una especie de etiqueta "pura sangre" de la estética femenina que cualquier otro motivo. Pero incluso en esos casos, cuando rechazas toda la industria tras el símbolo, sigue siendo una tremenda contradicción.

Playboy Miss Colgante

jueves, 16 de octubre de 2008

Amores en serie


Las series no son como el cine. A veces el cine se parece más a un polvo rápido, que si te convence repites, y puede eso sí, ser un polvo histórico. Pero una serie es una relación estable, implica confianza y lealtad. Una película te convence en una noche, pero una serie requiere varias citas, y al principio la empiezas a ver sabiendo que pronto tomarás una decisión: ¿es esta la serie con la que quiero pasar el resto de mis prime times?

Recuerdo como tras 3 citas me sentí miembro de la familia Soprano, con 3 citas un monologuista llamado Seinfeld me convenció para sacarle el lado divertido a la vida, 3 citas con Friends y ya me sentía de su pandilla, y Roma también me conquistó en 3 días. Normalmente es la cantidad en la que uno empieza a tomar esa decisión de seguir adelante o abandonar.

Siempre hay alguna joven alocada que te convence con una mirada. Aún recuerdo cuando caminábamos una rubia embarazada y yo por una isla extraña, Perdidos, sin saber del todo cómo habíamos llegado allí, y me contó que no sabía qué hacer con su hijo y acudió a un vidente que le dijo que tomara el avión. Los ojos azules de House me convencieron, pese a su sequedad, de que si algún día me pasaba algo querría estar a su lado. Grissom me hizo ver que era mejor no dejarse llevar por la pasión y cometer un crimen con el equipo de CSI Las Vegas cerca. Más tarde en California otro policía, Dexter, me enseñó que es suficiente con ser sesudo y saber cómo no dejar huellas. Es curioso que tras tan buenas impesiones tres de esas relaciones ya hayan sido algo olvidadas, aunque siempre sea agradable volver a quedar con ellas de vez en cuando.

Pero a veces, simplemente, no cuaja. Al principio parecía estupenda, tenía ese halo de encanto de lo que está por conocer, pero se esfumó. Tras cuatro citas... dudo si debo seguir con esta relación. Sólo recuerdo una vez que realmente me hizo olvidarme de las otras series, y el resto del tiempo estuve comparándola con otras, anteriores idilios. Ayer prácticamente, lo único que me resultaba interesante eran sus pechos...

Formula Pluton BRB Nero

Plutón BRB Nero... me ha ido decepcionando con el tiempo. Ya quedé una cuarta vez con ella con algo de duda, y no sé si asistiré a una quinta. Quizás algún día me la encuentre zapeando por la parrilla y nos miremos pensando en lo que pudo ser y no fue. Pero no creo que funcione. En la primera cita me dio esperanzas, en la segunda me resultó bastante estimulante, en la tercera me hizo sonreir muy poco... pero en la cuarta, directamente, no vi claras sus intenciones. Quizás me estaba pidiendo a gritos que subiera con ella a su piso y no la entendí... En realidad lo sentí más como si me estuviera dejando de lado, como si ya no le importara.

Es posible que no llegue a saber quién de los dos es más responable de la ruptura... o quizás con tiempo reciba una respuesta.

Póster Plutón Verbenero

sábado, 11 de octubre de 2008

La Conspiración de Eagle Eye, un poquito de Asimov

Es posible que por el bien de la comparación que pretendo realizar, se pueda considerar lo siguiente como un gran spoiler de la película "La Conspiración del Pánico" (Eagle Eye, 2008). Por ese motivo, salvo que se haya visto o no te importe, mejor no seguir leyendo.

"Eagle Eye" (2008), poco informativo título que ha dado lugar a que en España, por darle más significado y atraer a más gente, se haya llamado con un neutral "La Conspiración del Pánico". Desde luego, el original, el Ojo del Águila, no dice nada, pero conforme avanza la película uno se entera de que Eagle Eye es el nombre de un ordenador muy importante. Es posible que la mayor parte de gente compare la función de ese ordenador con la obra de George Orwell "1984" por la manipulación y el extremo control, pero no. Para mi gusto se parece mucho más a otra cosa, concretamente al impresionante Multivac, el ordenador definitivo ideado por uno de los mayores genios de la ciencia-ficción, Isaac Asimov, que por cierto no ha tenido mucha suerte en sus adaptaciones en el cine, aunque para mi gusto "El Hombre Bicentenario" (Bicentennial Man, 1999) fue una buena película que no tenía nada que envidiarle a su relato.

Para quien no conozca a Multivac, lo primero le recomendaría comprarse "Cuentos Completos I" de Asimov. Era el centro de varios de sus cuentos, un ordenador gigante que lo controlaba y conocía todo, que era capaz tanto de elegir al líder político que quiere el pueblo preguntándole a un único ciudadano para rellenar huecos en su entramado de información, como también servía de terapeuta, oyendo los problemas de todo el mundo e intentando darles respuesta, o para aconsejar a los políticos y militares en sus acciones y riesgos. Pero hay muchos más relatos, entre los que está seguramente uno de los mejores y más redondos jamás escritos en ciencia-ficción, "La última pregunta".

Según iba viendo la película estaba cada vez más y más seguro de que Eagle Eye era una adaptación no reconocida de un relato de Asimov. En concreto, me recordó muchísimo a "Todos los males del mundo" (All the Troubles of the World) (relato completo y traducido aquí), que sin ser de los mejores es bastante interesante. Al final no fue tal la adaptación, pero sí hubo unos cuantos parecidos curiosos.

Para los que no lo hayan leído o no se acuerden del relato, en él se atentaba contra la propia existencia de Multivac. De por sí, eso puede no sonar muy importante, pero lo más sorprendente es que en realidad no era que nadie quisiera acabar con él, sino que Multivac quería suicidarse. Como no podía por motivos físicos obvios, se toma las molestias de elegir a un ciudadano muy parecido a alguien que trabajaba allí para que le dejaran pasar. Ese ciudadano en realidad lo hacía todo para salvar a su padre, y no tenía conocimiento de qué estaba pasando.

Multivac no aguantaba más, conocía tantas cosas del mundo que era consciente de la miseria que le envolvía, tantos problemas, tantos males, le llevaban a querer suicidarse. En cambio, Eagle Eye no es tan empático. Su fin, pese a tener buenas intenciones aún teniendo en cuenta la aparente falta de ética y notable maquiavelismo, no era tan respetable como el de Multivac. Aquí no nos encontramos a un pobre ordenador que sufre, sino un autómata que hace su trabajo.

Pero es curioso el parecido, un ordenador que lo controla y sabe todo, aconseja sobre las acciones que debe realizar el ser humano, los políticos y los militares, busca un individuo "idéntico a" que pueda acceder al sistema para hacer algo que sólo él puede hacer. Es casi como el relato de Asimov con acción y dándole una vuelta de tuerca magnicida al asunto, eliminando eso sí, la parte profunda del relato: si el ordenador más potente del mundo, el que lo sabe y conoce absolutamente todo, quiere suicidarse, ¿en qué mundo vivimos?

No es que lo considere un plagio ni nada por el estilo, pero los parecidos me resultan bastante claros, aunque pueden ser coincidencia o simples influencias, no veo intención de ocultar nada en ello. Ahora, si tuviera que elegir conocer solo una de las dos obras, me quedo con la de Asimov sin dudarlo. Me hace pensar más, y la película sólo le añade una acción tan rápida que no me deja tiempo para enterarme de lo que pasa.