jueves, 11 de septiembre de 2008

La ciencia del sentido común (II): lo que no imaginamos falsado

[Continuación de "La ciencia del sentido común (I): lo que ya sabíamos".]
En la entrada anterior que era el aperitivo, comentaba lo curioso que era que cosas tan de sentido común, algunas tan pegadas al pensamiento popular en forma de frases célebres o más frecuentemente de refranes, fueran de todas formas objeto de estudio científico con una investigación en toda regla. Pero no son las únicas cosas de sentido común que se estudian, hay algunas que mucha gente considera tan importantes a un nivel ético, que jamás se las imaginarían falsadas. Aún así, algunos estudios se atreven a realizar la prueba para, eso sí, no falsarlo nunca y dar una respuesta que curiosamente ya la ética respondía antes.

En cierto modo yo considero todo esto una especie de búsqueda de, por decirlo de alguna forma, "una religión". Afortunadamente, no de una basada en uno o varios dioses con criterios extravagantes y muchas veces, discriminatorios, sino de una empírica y demostrable. Pero el hecho de que no consideremos suficiente la ética, la razón, y necesitemos que algo nos lo demuestre, que nos diga textualmente es así, es como si en este mundo cada vez más ateo, precisaramos aún de una tabla de mandamientos, en formato de leyes y demostraciones científicas.

· Hipótesis nula: Todos los humanos somos iguales
· Hipótesis alternativa: No todos los humanos somos iguales
Quién se imagina que salga un estudio en el que se diga con una supuesta base empírica, ya que de hecho, poca gente se lo creería: los blancos son más inteligentes que los negros, las mujeres no son igual de eficaces en el trabajo que los hombres, los homosexuales no están igual de capacitados para ser padres que los heterosexuales1, las diferencias entre la gente políticamente de izquierdas y derechas existe a nivel estructural en el cerebro.

Cabe señalar que hay gente que intenta demostrar la desigualdad con deseos de que exista y otros todo lo contrario. En los primeros cuando lo miras de cerca, uno se da cuenta de que es un estudio sesgado por x o por y. En muchos casos, sólo por la hipótesis (como en el caso de cerebro/ideología) ya el planteamiento es directamente absurdo e ilógico, pero oye, ¿por qué casualmente no podría salir que es cierto? Y yo me repito "no es posible, no". Y ahí está el detalle, ¿por qué resulta que la ética tiene razón y siempre resulta que, pese a diferencias individuales, no colectivas, todos somos iguales? Y si "se demuestra", siempre se encuentra algo en el estudio que huele a engaño, o hay un factor cultural y/o aprendido que no se tuvo en cuenta... ¿Acaso la ética no tiene todas las respuestas pero alguna gente se empeña en ignorarlas? Y lo hace hasta tal punto que incluso busca una demostración empírica.


· Hipótesis: la violencia no es la mejor forma de...
· Hipótesis alternativa: la violencia es la mejor forma de...
...educar, resolver un conflicto, hacerle ver a otra persona que tienes la razón, conseguir convencer a alguien de algo, hacer una tarea indeseable, conseguir tus objetivos... da igual, lo que sea. Al final, lo único que se demuestra en lo que la violencia es útil siempre es en hacer daño. Cualquier otra cosa nos parecería inaceptable. Es evidente, imagínese que un día leemos en el periódico que la mejor forma de enseñar matemáticas es a base de ostias, que resulta que se aprenden mucho más rápido, demostrado con un experimento científico muy controlado. ¡Qué! ¡Imposible! Pues oye, resulta que de nuevo, la ética lleva mucho más de 2000 años con la solución, pero nosotros tuvimos que experimentar para comprobar que de hecho, la violencia es un asco. Y si la usamos es literalmente por animales, porque en la selva, sabana, tundra o montaña, la violencia viene muy bien, porque los animales lo del diálogo lo tienen difícil y no queda otra. Pero para nosotros está anticuado, y la verdad, la violencia no sólo hace que sea más difícil aprender, ganar disputas o conseguir algo de alguien, sino que encima el acto de ponerse furioso acarrea consecuencias negativas para el organismo, especialmente si se alarga en el tiempo, ya que es causa de estrés. Y es que en cierto modo, si no estuviera tan biológicamente arraigado además de apoyado por ciertas ideologías, en sí, en cuanto a su utilidad, la violencia estaría tan condenada a desaparecer a lo largo de la evolución humana como el apéndice o el pelo que nos queda.


Pero aún hace falta que nos lo demuestren, aún no queda claro, la literatura y filosofía no son suficientes en un mundo que sabe lo que le conviene pero precisa pruebas. Somos iguales, ¿me lo demuestras?, la violencia es mala, ¿me lo demuestras? Imagino que aunque claro, yo hablo como si hubiera una única posibilidad obvia y correcta, hay más, y a esa gente hay que convencerla de que existe. Y para ese fin se creó la ciencia. Afortunadamente.


Enlaces de interés:
1. Estudio de María del Mar González a favor de que los homosexuales sí están capacitados para la paternidad

5 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Bravo.

Mr. Lombreeze dijo...

Y la existencia de Dios?, hay que demostrarla o negarla científicamente?

Javier Chacón dijo...

Si pudiéramos te aseguro que se intentaría demostrar. Pero como bien dijo el agnóstico a la fuerza Carl Sagan: no se puede demostrar cientítifamente la no-existencia de algo.

Es decir, demostrar que Dios no existe es tan imposible como demostrar que no existen los gnomos, las hadas, el alma, o el monstruo de spaguetti volador (http://www.venganza.org/). Cualquier persona que se considere científica de verdad, no debería decir que es atea así a la ligera. Pero también que se pueda comparar Dios a las hadas puede ser para muchos motivo suficiente como para no creer en ello (salvo que seas Iker Jiménez y cía)

Pero uno sí puede, a nivel personal, considerar que todos los datos y pistas apuntan a que los dioses cristiano, musulmán, tibetano o lo que sea, son producto de simples leyendas. Pero que no existan "esos dioses" no significa que no exista "algún dios".

A los agnósticos/ateos a la hora de la verdad, el único argumento que poseemos (y no es tan malo), es el siguiente:
http://nuevasleyes.blogspot.com/2008/08/un-creyente-respondindose-s-mismo.html

Mr. Lombreeze dijo...

Yo soy ateo y no agnóstico, puesto que todas las definiciones de dios que he leído o he escuchado, puedo decir que estoy seguro al 100% de su incosistencia ergo la inexistencia de dios para mí esta confirmada, al menos en relación a todas las definiciones que conozco.
Como cada uno lo define según le da el aire...
En fin, como dice el gran Gustavo Bueno: "No existe la idea de Dios".

Javier Chacón dijo...

No claro, a nivel personal uno puede definirse así sin problema. Pero el problema es que si te viene un católico y te dice: ah, vale, pues tan científico que eres, demuestra que Dios no existe.

Y claro, no se puede. A nivel racional sí, pero nunca se puede llegar a algo como la ley de la gravedad, que es innegable. A nivel racional puedes llegar a la conclusión de que Dios no existe, pero eso no es ciencia, y desde luego, no es empírico.

¿La definición de Dios aristotélica de primer motor inmóvil tampoco te vale, aunque sea un poco? O la panteísta, según la cual todo es Dios, no hay una entidad a parte. O el montón de versiones de dioses no interventivas... Precisamente, no existe una idea de Dios, sino infinitas definiciones de Dios.

Yo tampoco me creo ninguna, pero hay que reconocer que las hay bastante inofensivas. Y yo mientras no hagan daño ni formen parte de decisiones serias...