domingo, 20 de julio de 2008

El Asesinato de "El Asesinato de Roger Ackroyd"


"Hay que usar las pequeñas células grises, mon ami..."
Hercule Poirot




Esta noche acabé el libro de Agatha Christie "El Asesinato de Roger Ackroyd" (The Murder of Roger Ackroyd), . Por desgracia conocía su final, lo había leído accidentalmente en un libro sobre guión que, aunque me destrozó uno de los whodunit más discutidos, recomiendo encarecidamente a cualquiera que le interese el arte de la narración, ya no sólo de guión, sino en general: "Las Paradojas del Guionista" de Daniel Tubau. Fue la accidental lectura de su final, un muy sorprendente giro argumental (twist ending), lo que me llevó a desear leer la obra completa, y es que yo me había planteado una vez una idea similar, y al verla ya desarrollada por otra persona, en este caso la famosa Agatha Christie, quise conocer cómo lo había hecho.


El libro es... tramposo, tramposísimo, hasta decir basta. Se le perdona, aún así resulta interesante, está bien planteado, es original y se aprecia el riesgo, pero creo que el temor de la escritora a que se conociera antes de tiempo la identidad del asesino llevó a tener más precauciones de las necesarias y deseables, dejándote con 23 capítulos de dudas, 2 de pistas y 2 de solución: mal equilibrio. Uno llega al final y de repente empieza a pensar "¿y esto de dónde sale?". Y eso, pensado por alguien que como ya dije, sabía el final de antemano e intentó ver en qué momento se daban pistas sobre la resolución: nunca. En lugar de pistas confusas hay lagunas. Con todo, resulta una obra recomendable.


Pero el asesinato verdadero fue la película/serie que se adaptó en el año 2000. Andrew Grieve como director y Clive Exton como guionista, se han tomado libertades hasta el punto de que sólo coinciden los nombres, y el asesino. Es decir, te cuentan la historia que les sale de las narices pero aún así, te estropean vilmente el final. El resto de similitudes son meramente anecdóticas, y la verdad, estropear así esa historia, destrozando una obra fundamentada en su aspecto formal que es la esencia, en otra que se le parece sólo y poco en el de contenido y que no es más que un whodunit cualquiera. Y lo triste es que se podía haber tomado el aspecto formal sin grandes dificultades, vamos, que no es problema de adaptación, sino una decisión mal tomada.

No soy un defensor de la teoría "el libro siempre es mejor que la película", hay muchas y notables excepciones, pero vamos, en este caso se cumple absolutamente la frase, el libro es mejor y además la película entorpecería, de verse primero, el disfrute del libro. Incluso saber sin más cómo acaba no lo destroza tanto como verlo así, tan mal contado, consecuencia de no haber usado suficiente las pequeñas células grises.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El libro es genial!...recién acabe de leerlo hoy y la verdad se lo recomiendo a cualquiera...el giro del final es increíble y sin embargo uno no puede enojarse con Agatha Christie con el desenlace de la historia, ya que ella juega de una forma tan inteligente que uno solo puede decir 'Guau...nunca lo hubiera imaginado'...Modestia aparte, debo confesar que adiviné quien era el asesino un par de páginas antes del final...y, es que luego de leer varios libros de A. Christie uno ya está prevenido y la verdad este era el único recurso que aún lo le había visto utilizar en ningún libro que hubiera leído y comencé a sospechar quien era realmente el asesino en las últimas páginas del libro..."preguntándome si olvidaba algo."...Me gustó tu artículo. Saludos