martes, 22 de julio de 2008

Presos de nuestro cuerpo


"Hay quienes dicen que el cuerpo (soma) es la tumba (sema) del alma"
Platón en el diálogo "Cratylus"(Κρατυλος)



Hagamos un pequeño viaje, por la filosofía, la biología, la psicología y la filología, así como el cine y las artes gráficas aplicadas a este (los carteles).

La frase del inicio se pudo haber traducido de muy diversas formas, todas igual de correctas y al tiempo igual de inexactas, ya que ninguna sería idéntica por completo al original, aunque se intenta que el contenido sea lo más fiel posible a este. Dejémoslo en dos pequeñas aclaraciones: el sema puede ser tanto tumba como cárcel. Y otra: por cuerpo podríamos entender "forma" y por alma podríamos entender "esencia". Así, nos salimos un poco de la mera visión dualista sobre el comportamiento, y también de la religiosa, para entrar en una un poco más amplia, que es a la que realmente se refería el original, que no se reducía a la traducción literal dada.

Así, la esencia, aunque en teoría es independiente de la forma, es en realidad presa, límite, de esta. Nuestro alma sería presa de nuestro cuerpo, nuestra fisiología sería presa de nuestros genes, así como también nuestro comportamiento, y los significados serían presa de los significantes. He enumerado una a una las paradas del viaje. En el itinerario faltan el cine y sus carteles, ya que representan todas las anteriores y serán nuestro mapa:



Cuando Robert Hooke en el s.XVII observó tejido vegetal al microscopio, lo primero que le sugirió su afán científico-etiquetador al ver dicha muestra fue: "celdas" (pero como el hombre era inglés, lo pensó en su idioma -cell-, manías de los ingleses de no pensar en español).
También pensó en como llamarlo en latín, y lo llamó cellula. Pero no cellula como en célula, ya que no era una palabra nueva, cellula en realidad era el diminutivo en latín de cella (hueco), es decir, el diminutivo de celda, que sería celdita o celdilla. Cuando este término llegó a España, se optó por una traducción fonética más que de significado, y de ahí nuestra palabra célula. El primer traductor de este término ignoraba que en el año 1997 se usaría un juego de palabras para una película, o quizás lo sabía pero no le dió importancia, total, aún faltaban 3 siglos así que no le afectaba.

A causa de ese acontecimiento, cualquier angloparlante al leer el texto del póster observará que primero cell en "The prisoner. His cell" está influido por el contexto de prisoner, con lo cual adquirirá un significado de prisión, y después, al usar el contexto de célula visto en la imagen, adquirirá el biológico: célula, unidad biológica indivisible. Juntos ambos darán lugar a un juego de palabras casi obligado teniendo en cuenta la temática de la película, pero no por ello menos meritorio.
En cambio, para un español, es inimaginable el juego de palabras. Como mucho, se podría dar lugar a una metáfora visual, "El prisionero, su celda", donde celda tendría un único significado, pero al que se le sumaría una interpretación "es como si sus células fueran en realidad una prisión para él". Algo es algo... pero no es lo mismo, a pesar de llegar a una conclusión similar, el hecho de que sea una metáfora en lugar de una identidad común, le quita potencia a la frase.

Ni Robert Hooke ni el primer traductor de cell eran conscientes en su momento de que 332 años más tarde, los significados de sus palabras iban a ser prisioneros de sus significantes en un país llamado España. Aún cuando su significado profundo es el mismo en ambas lenguas (espacio vacío delimitado), al evolucionar con unas adquiere y en otras no una diferenciación de significante. Ya en la primera frase de Platón, las palabras fueron presa de su morfología, perdimos el juego soma/sema así como el múltiple sentido de sema (prisión/tumba), y ahora, en este póster, lo son de nuevo. Pero no es el único punto en el que el póster muestra que el cuerpo es una prisión para el alma.

Aquí, ya podríamos adentrarnos no sólo en los pósters de Gattaca, sino también en la película misma. La ciencia avanza progresiva y preocupantemente en el camino de quitarle valor a nuestra esencia (psicología) y dársela a nuestra forma (biología). Cada vez, el contenido de esas cadenas helicoidales, formadas por cuatro proteínas (adenina, guanina, citosina y timina) gana más espacio a nuestro alma. Alma, que no es otra cosa que nuestras vivencias, toda nuestra biografía, lo que anhelamos, lo que luchamos. Biología contra biografía.

Es como si esas 4 proteínas definieran por completo como actuaremos siempre, como si el aprendizaje y la memoria en sí no formaran parte de lo que hacemos. Hay cosas que no están en nuestro ADN, y nuestro futuro, no está escrito en un lenguaje de 4 caracteres. Es más, algunos individuos al saber que con sus 4 caracteres tienen un ADN digno de ser escrito por Shakespeare y un público demasiado agradecido acaban desperdiciando su talento, y otros cuyo ADN parece haber sido escrito por un analfabeto que consiguen éxito por tener un ambiente exigente. Y es que no todas las obras tienen iguales resultados al ser leídas por distintas personas. Quizás sea eso de lo que se olvidan ahora muchos científicos, del lector.

2 comentarios:

Mr. Lombreeze dijo...

Interesante entrada e interesante blog. Con su permiso, le enlazo al mío. "Gattacca" es una de las películas más inteligentes de ciencia ficción de los últimos años. No olvidemos lo que nos dijo Punset: somos a priori 50% de ADN (determinsimo) y 50% ambientales (que cada uno se labre su camino. Una vez más Aristóteles tenía razón: en el punto medio reside la virtud.
Memos Platón y más Nietzsche.

Javier Chacón dijo...

Gracias por el comentario. Respecto a lo del 50-50%... si tiramos una pelota a un cristal y rompe, ¿qué porcentaje tiene más culpa de la rotura? ¿La dureza de la pelota, o la poca resistencia del cristal? ¿Qué porcentaje es cada cosa?

Si parte de la altura que alcanza un individuo se debe a los genes, y parte al ambiente, y asignamos un porcentaje a cada una (pongamos 60%-40%), significa que mido 1.02 gracias a los genes, y el 0.68 restante se debe a la comida?

En algunas cosas no hay porcentajes, y la única solución es la interacción entre los dos factores, y el sentido que toma puede ser incluso contrario a los factores independientes. ¿Acaso el protagonista de Gattaca habría tenido más resistencia por tener mejores genes? ¿No es su debilidad la que fomenta su coraje? ¿No es acaso nuestro genotipo también nuestro ambiente?